R. Zaragoza 0-3 Girona
Nadie aventuraría a decir que el Girona,
alineando cinco defensas y
jugando fuera de casa, iba a lograr un resultado tan abultado. Los de Pablo
Machín supieron dominar en la primera mitad y sufrir algo más en la segunda,
ante un Zaragoza con más corazón que
cabeza, muy condicionado por la expulsión
de Cabrera a la media hora de juego. Esa acción significó un un antes y
un después para el devenir del partido.
Desde el primer minuto, el equipo
catalán controló la manija del encuentro. Empezó atacando por la banda
izquierda con Borja García y las subidas de Clerc. En el Zaragoza solo aparecía
Hinestroza, y de manera lenta e intermitente.
Con esas premias, el gol del Girona no
tardaría en llegar. Fue en el minuto 22, tras un córner muy mal defendido por el Zaragoza. El balón llovido desde
la esquina lo pudo bajar el central Leujene en el área pequeña, para que quedará
muerto y Jaime Mata lo enviará a
la red. Imperdonable ocasión para un delantero. Doble error en las marcas de la
zaga local.
No obstante, la jugada significativa del
partido sucedió un par de minutos después. Cabrera, entre la frustración y la revolución, entró con los tacos por
delante a Eloi en pleno centro del campo. Una acción absolutamente
innecesaria que le valió la tarjeta roja directa, ante el cabreo de La
Romareda.
Esa inferioridad numérica tuvo sus consecuencias
de manera inmediata. El segundo gol del Girona, regalo de Mata a Cristian Herrera, surgió de una contra
muy bien conducida por el madrileño, que gozó de una autopista de espacio
libre.
A continuación, y quizá algo tarde,
llegó el cambio de reestructuración de Lluis Carreras: Dorca por Abraham. Al
Girona le gustaba el paisaje, mientras que al Zaragoza se le ponía el encuentro
muy cuesta arriba. La primera parte acabó con la Romareda cargando contra el
árbitro, cuando el Girona había sido superior a su equipo. La sombra de la roja
a Cabrera era muy alargada.
Tras el paso por vestuarios, el equipo
de Carreras cambió de cara y de corazón. Con más garra que cabeza, los locales se lanzaron a la portería visitante.
Culio e Hinestroza protagonizaron las primeras ocasiones.
Aunque las más claras, de Ángel y Diego Rico. Ambos futbolistas se
encontraron con Becerra, que realizó sendos paradones. Salvaba el
portero del Girona a los suyos, que habían perdido el control frente a la
ilusión maña.
El vendaval local continúo con un remate al palo de Hinestroza, y un
remate posterior que no encontró portería. El Zaragoza merecía el gol, pero la
fortuna no le sonreía.
A su rival, sí. Con los locales lanzados
al ataque, el Girona dispuso de una contra que no desaprovechó. Lekic, que
acababa de entrar al verde, condujo, se plantó delante de Herrera y no perdonó.
Tanto del Girona cuando mejor estaba el
Zaragoza. Un jarro de agua fría para los locales. El golpe definitivo
que aseguraba la victoria catalana.
El tiempo que restaba, 15 minutos, fue
practicamente intrascendente. Apenas una ocasión de Dongou tras una bella
acción individual de Lanzarote. El '12' fue de los más destacados en la trivial
recta final.
Ficha técnica:
0 - Real Zaragoza: Manu Herrera;
Campins (Dongou, min.69), Guitián, Cabrera, Rico; Javi Ros, Dorca (Abraham,
min.36), Culio; Pedro (Lanzarote, min.53), Ángel e Hinestroza.
3 - Girona: Becerra; Javi Álamo
(Sebas, min.67), Lejeune, Alcalá, Kiko Olivas, Clerc; Alcaraz, Eloi Amagat (Pol
Llonch, min.76), Borja García; Mata (Lekic, min.70) y Christian Herrera.
Goles: 0-1. min.23. Mata; 0-2. min.36.
Christian Herrera; 0-3. min.73. Lekic.
Árbitro: Ocón Arráiz, del
Comité Riojano. Expulsó, con roja directa al zaragocista Cabrera (min.28).
Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Hinestroza, Ángel, Culio, Rico,
Lanzarote y Javi Ros y a los visitantes Kiko Olivas, Javi Álamo y Alcaraz.
Incidencias: partido
correspondiente a la jornada 31 de la Liga Adelante disputado en el estadio de
La Romareda de Zaragoza ante unos 14.000 espectadores. Se guardó un minuto de
silencio por las víctimas de los atentados de Bruselas y por Johan Cruyff.
Excelente triunfo del Girona en su visita a Zaragoza. El delantero madrileño,
Jaime Mata, realizó un gran partido consiguiendo
el primer gol, dando la asistencia del segundo y volviendo loco a la defensa
con su movilidad y presión