Girona 1-0 R. Mallorca
En ocasiones el fútbol
no es justo. Y se demuestra cuando un dudoso penalti supone el único gol de un
partido con poco fútbol. Los de Fernando Vázquez, que han repetido alineación
por primera vez en 70 jornadas, han sufrido una pena máxima que dilapidado sus
opciones de sumar en Girona y tomar aliento a falta de tres jornadas para el
final de la Segunda División.
Primera parte
soporífera en el Municipal de Montilivi.
El Mallorca ha salido con más fuerza que su rival, y los primeros instantes han
sido para los bermellones, aunque sin generar ocasiones. Con el paso de los
minutos, y pese a que Fernando Vázquez ha adelantado las líneas del equipo,
ambos equipos han equilibrado sus fuerzas, siendo el Girona el que ha dispuesto
de las contadas ocasiones de peligro.
Con varios saques de
esquina han conseguido los locales amenazar la portería mallorquinista. El
primero de todos, en el minuto 15 de partido, ha podido convertirse en tanto de
no ser por el larguero. Borja puso el balón al segundo palo, donde se despistó Wellenreuther y dejó que el esférico
cogiera efecto para estrellarse en el palo y marcharse fuera.
El resto de los
primeros 45 minutos transcurrieron sin ocasiones claras, sólo con algunos
tímidos disparos lejanos como el que protagonizó Salomao tras una contra del Mallorca, pero que se marchó
directamente fuera. Sin que se pudiera ver mucho fútbol
llegó el descanso.
La segunda parte no
podía empezar de peor manera para el Mallorca. A los 20 segundo de reanudarse
el juego el colegiado pita pena máxima por un supuesto penalti de Yuste a Borja. El jugador del Mallorca ve la cartulina
amarilla y Crsitian, desde los once metros, adelanta a los locales.
Con un tanto en
contra, los de Fernando Vázquez
se han visto obligados a buscar la portería de Becerra, tres palos que apenas
se han visto en peligro. Los cambios del técnico bermellón no han aportado la
frescura esperada para crear juego. Una de las ocasiones fue la que llegó en el
minuto 78, cuando Oriol puso un balón al punto de penalti que la defensa local,
al intentar despejar, envió el balón entre los tres palos para que el portero
local despejara in extremis.
Los minutos pasaban
mientras los mallorquinistas no encontraban la forma de empatar el encuentro,
intentos sin disparos a la portería contraria que dejan al equipo bermellón una
jornada más en la cuerda floja a falta de tres jornadas para el final de la competición.
Girona FC: Becerra; Javi Álamo (Maffeo, min.73), Kiko Olivas,
Richy, Lejeune, Clerc, Pere Pons, Eloi Amagat (Rubén Alcaraz, min.53), Borja
García, Cristian Herrera y Lekic (Sobrino, min.69).
RCD Mallorca: Wellenreuther; Campabadal, Yuste, Aveldaño, Joan
Oriol (Company, min.80); Damià, Sissoko, Salomao (Brandon, min.61), Pereira
(Acuña, min.67), Lago Junior y Ortuño.
Goles: 1-0: Cristian Herrera (p), min.47.
Árbitro: Cordero Vega (Comité Cántabro). Mostró tarjeta
amailla a los locales Álamo (min.49), Borja García (min.63), Pere Pons (min.75)
y Maffeo (min.94), y a los visitantes Yuste (min.46), Brandon (min.75) y
Aveldaño (min.76).
Victoria del Girona a través de un
dudoso penalti. El delantero, Jaime Mata,
estuvo convocado pero no saltó al terreno de juego.