Huesca 1-1 Getafe
Sirva el partido de
este domingo como ejemplo de ese dicho que reza que a perro flaco todo son
pulgas. La Sociedad Deportiva Huesca se
ha quedado a menos de cuatro minutos de certificar su primera victoria como
local, que ha arruinado Jorge Molina en una acción individual
con el Getafe volcado y que ha significado el definitivo empate (1-1). Es
una igualada cruel, severo golpe moral para un equipo altoaragonés que, dentro
de un partido tosco y disputado, hizo merecimientos suficientes de cara a
obtener el premio del tan deseado triunfo.
El gol madrileño ha
llegado prácticamente en la única oportunidad clara de los visitantes. El Huesca estaba
sujetando bien el choque. No ha dejado rendijas a la ofensiva final de su
oponente, que aprovechó el juego de espaldas del tanque Molina, en una de sus
especialidades, y tuvo que sufrir un triste desenlace que enmaraña más su
posicionamiento en la tabla. Cuando estaba tan cerca. Cuando la victoria quería asomar en la estadística oscense, el
castillo se desmoronó para dejar helado al equipo y sus aficionados. Por
el momento tampoco la suerte está de su lado. Diez jornadas sin ganar y el
Huesca obligado a encajar el mazazo para resurgir de sus cenizas en próximas
batallas. Seguirá colista a 4 puntos de la permanencia. Al menos se puede
aferrar a que la distancia no es abismal. Algo es algo, aunque ahora mismo es
difícil adentrarse en un enfoque optimista. Ni siquiera le ha bastado a los
aragoneses con firmar un partido más que digno. La situación es dura. Pero
conviene no flagelarse. Queda un mundo y con la llegada del nuevo entrenador es
apreciable la mejoría.
Francisco Rodríguez
entendió que el de este domingo era un partido para cocinarlo a fuego lento. La
prisa es siempre un mal compañero de viaje, y más cuando tu situación
clasificatoria refleja un panorama poco alentador y enfrente está el pétreo
Getafe, que además se está especializando en dar disgustos como visitante. Por
eso, el técnico azulgrana decidió continuar con el esquema de
tres centrales que había introducido en Sevilla, con objeto de
aportar una mayor consistencia en un equipo que en los últimos compromisos se
ha ido deshaciendo más por sus desaciertos que por las bondades del contrario.
Los errores suponían una rémora importante que el preparador
andaluz, nuevamente, trató de frenar metiendo más soldados en la retaguardia.
Y lo ha conseguido en los
primeros 45 minutos. Pero también el Getafe lo que estaba buscando. Porque el
planteamiento de Bordalás, el habitual, responde a unas consignas claras que se
adaptaban al choque. Que no se juegue a nada y que los minutos vayan pasando. A
medida que el cronómetro avance, el enemigo, en este caso el Huesca, se irá
desesperando. Ya llegará nuestro momento. Suele llegar. El mérito local ha sido
evitarlo durante casi todo el partido. Molina y el minuto 91 es el casi.
La salida al verde de
los anfitriones ha sido positiva. Intensidad, concentración y ganas de vencer
al fin en El Alcoraz. Sin correr riesgos añadidos, por supuesto. Aún
así, enseguida el Huesca se ha acercado a la meta de David Soria. Lo
ha hecho a través de un robo adelantado de Gürler, que esperó el desdoble de
Miramón para que el lateral intentara disparar, forzando el córner la zaga
azulona (de blanco ayer). Y aún se ha sacado desde la esquina por segunda vez,
consecutivamente. Los de casa querían. Sin un fútbol de orfebrería, sin
delinear cada jugada, el Huesca ha seguido rondando el área madrileña. Como en
una acción embarullada, con un rechace que ha ido a buscar Gürler y ha
encontrado, si bien entre Cabrera y el portero Soria han abortado el peligro.
Como también Pulido en el lado contrario del campo, al lanzarse al suelo para
tapar el chut de Molina, presto a engatillar. Resultó providencial la
anticipación del defensa azulgrana, puesto que si el ariete del
Getafe engatilla en condiciones estás muerto. Sobra decir que está probada su
eficacia.
Este tímido
acercamiento ha sido el único síntoma de peligro visitante en todo el primer
acto. El Huesca, por su parte, sí que ha tenido capacidad para al menos
inquietar un poco a los de Bordalás, quien seguro que se sentía a gusto en el
banquillo. El choque no daba mucho de sí. Todo estaba saliendo según el guión
previsto por el entrenador alicantino. Aunque en la recta final del período
la escuadra altoaragonesa ha acertado a poner cerco a la meta visitante. Lo
ha probado Cucho, después Ferreiro desde lejos, a continuación Semedo de cabeza
en el enésimo saque de esquina y ya en el tiempo de prolongación Musto y Moi
Gómez, en dos rechaces consecutivos, han estrellado sus potentes latigazos en
el muro getafense. En el símil pugilístico, a los
puntos se estaba imponiendo el boxeador anfitrión. El marcador
no decía nada al respecto: 0-0 y jugadores a vestuarios.
Etxeita y David Soria
se convirtieron en los protagonistas del renacer del partido –vaya que sí ha
renacido–. El central vasco del
Huesca ha cabeceado en el minuto 48 con
precisión, el gol parecía inevitable. Hasta que ha volado
el guardameta del Getafe para sellar su arco. La oportunidad había sido inmejorable. O no. Y es que no habían
pasado ni 60 segundos cuando Etxeita bombardeaba con otro testarazo en
balón servido desde el córner (1-0).
El Huesca se ha plantado
en un escenario que le resultaba ya desconocido: la ventaja en el marcador.
Pero en un primer instante no ha pensado en guardar el
resultado. La oleada azulgrana tras el descanso ha continuado
con una carrera de Akapo por el sector izquierdo que acabó siendo obstaculizada
por Djené. Cucho ha finalizado con un golpeo al largo que, con apuros, ha
desviado Soria. El VAR ha entrado en escena y su decisión ha
sido que se botara el córner. Cuanto menos, polémica decisión; el contacto ha existido sobre Akapo.
En la mejor fase del
Huesca ha aparecido de nuevo Etxeita, agigantado por el tanto y por lucir el
brazalete de capitán (ya lo hizo en Sevilla). Esta vez ha tenido fe para ir a
conectar un balón suelto que, en efecto, ha rematado. Y David
Soria ha vuelto a demostrar lo buen portero que es.
A partir de ahí sí que
el Huesca ha decidido ser más contemplativo. Ha retrasado unos
metros sus líneas y ha esperado alguna salida al contragolpe para sentenciar.
Bordalás ha dado entrada a Mata por Ángel y Francisco ha situado a Gallar y
Longo y ha hecho debutar a Rivera. Sobre la hierba apenas sucedían cosas que
reseñar, lo cual era buena noticia para los oscenses. Como que Arambarri
mandara al limbo una falta directa en gran posición. El reloj marcaba el minuto
75. Poco a poco se iba atisbando la posibilidad de ganar. Habría
dejado de ser una posibilidad y se habría convertido en realidad si Soria no
despeja en su duelo particular con Ferreiro, que ha recibido de
Akapo –tras regate y galopada por la izquierda–.
El Huesca ha
intentando imitar lo que tan bien ejecuta el Getafe, esa alta capacidad que
tiene para cerrar los partidos con el marcador en su
beneficio. Cerca estuvo de calcarlo. Muy cerca. Pero no.
Jorge Molina ha montado el lío y lo que podía ser una victoria crucial se ha
transformado en un empate que duele. Por cómo se ha producido
es hiriente, y eso preocupa más que la pérdida de dos puntos. El Huesca tendrá
que ir a recuperarlos a Vitoria, aunque primero deberá levantarse. Ese impulso
que tanto añoraba se le ha volatilizado de entre las manos.
FICHA TÉCNICA:
SD Huesca (1): Jovanovic,
Miramón, Pulido, Semedo, Etxeita, Akapo, Musto, Moi Gómez (Rivera, 87), Gürler
(Gallar, 70), Ferreiro y Cucho Hernández (Longo, 80).
Getafe CF (1): David Soria,
Damián Suárez, Djené, Cabrera, Antunes, Maksimovic, Arambarri, Foulquier (Rober
Ibáñez, 70), Amath (Portillo, 58), Ángel (Mata, 70) y Jorge Molina.
Goles: 1-0 min. 49: Etxeita. 1.1 min.
91: Jorge Molina.
Árbitro: Martínez Munuera (Comité
Valenciano). Amarilla a los locales Miramón, Musto y Gallar; y a los visitantes
Ángel, Damián Suárez y Djené.
Incidencias: Partido de la jornada 11 de
Primera División disputado en el estadio de El Alcoraz ante 6.420 espectadores.
Empate del Getafe en su visita a Huesca donde lo tuvo muy difícil. El
delantero, Jaime Mata, saltó al
terreno de juego, con el resultado desfavorable. para dar más profundidad y llegada
y consiguieron la igualada.