Getafe 3-0 Español

El Espanyol necesitaba reaccionar después de dos derrotas
(en Sevilla y en el derbi en casa ante Girona) pero el Getafe es mal enemigo si no llegas a pleno
rendimiento. El equipo de Bordalás es especialista en abrumar al rival a base
de intensidad, de empuje y de insistencia. Y lo hizo con maestría ante un Espanyol tocado, lejos de las convicciones que le impulsaron en
el inicio del campeonato.
Durante los primeros
quince minutos, el Getafe ganó cada duelo, aprovechó
cada balón que llegó a sus potentes delanteros y exprimió cada segunda jugada. Los
visitantes lucharon por cambiar la tendencia de un partido que se
constantemente se volcaba hacia la portería de Diego López.
Se percibía la cercanía
del gol del Getafe, cuando el Espanyol empezó a encontrarse a sí mismo y a
revertir el arranque en tromba de los locales, ganó algo de dominio territorial
y el oxígeno necesario para sobrevivir. Poco a poco, superando imprecisiones y
la presión local, el dominio espanyolista fue creciendo metro a
metro, como un trabajado ataque de fútbol americano, al caro
precio que habitualmente exige el Getafe. Luego, el Espanyol habría de asumir
las consecuencias en forma de goles en contra.
Rubi planteó un partido
de subsistencia, sin demasiadas aspiraciones. Borja Iglesias fue un islote
remoto entre defensas getafenses, pero un islote rebosante de
petróleo del que el equipo extraía oro negro cada vez que lo encontraba.
La primera parte terminó
con presencia creciente del Espanyol en zonas de peligro, pero con el Getafe indemne y con todas sus armas afiladas y dispuestas. En
el segundo tiempo se igualaron las fuerzas, la presión de las defensas aniquiló
a los ataques y el juego se ensució entre centrocampistas. El que salió ganando
fue el Getafe. La tuvo Amath, pero el que la remató fue Jorge Molina, en una exhibición de recursos, con
control, reverso y disparo inapelable ante un Duarte que no pudo más que
admirar la maniobra del delantero alicantino.
El Espanyol reaccionó,
pero Rubí había perdido definitivamente la batalla en el centro del campo,
adoleció de dominio y presencia entre líneas. Cuando el técnico espanyolista
preparaba su ofensiva final, de la mano de Melendo, Mario Hermoso se pegó un tiro en el pie. Perdió un
balón ante Arambarri en salida desde atrás y dejó un ataque franco para el
Getafe que terminó en un gol de Jaime
Mata.
Además de con Melendo,
Rubí decidió gastar todas sus balas con Baptistao y Puado, por
unos desacertados Hernán Pérez y Piatti. El peligro siguió sin inquietar a un
inédito David Soria, protegido por el minucioso dibujo de Bordalás. Al
contrario, el gol volvió a llegar de color azulón. El lateral Antunes sentenció al Espanyol con un tiro
desde fuera del área que desvió decisivamente David López.
Ficha del partido:
Getafe: David Soria (6); Antunes (7), Djené
(7), Bruno (6), Damián Suárez (5); Arambarri (8), Maksimovic (6), Foulquier
(6), Amath (7); Jorge Molina (8), Jaime Mata (7). José Bordalás (7). Cambios: Portillo (7) por
Foulquier (m. 53), Ángel (6) por Mata (m. 75), Cristóforo (sc) por Arambarri
(m. 86)
Espanyol: Diego López (7);
Dídac (5), Hermoso (4), Duarte (4), Javi López (5); Hernán Pérez (4), David
López (6), Darder (6), Granero (5), Piatti (4); Borja Iglesias (6). Joan Francesc Ferrer, Rubí (4). Cambios: Melendo (6) por Duarte (m. 65), Leo Baptistao (5) por
Hernán Pérez (m. 70), Puado (6) por Piatti (m. 70)
.
Goles: 1-0 (m. 55) Jorge
Molina con una acción individual en el área. 2-0 (m. 64)
Mata remata en área pequeña tras un fallo en defensa del Espanyol. 3-0 (m. 80) Antunes con un tiro desde fuera del
área que rebota en David López.
Colegiado: Mateu Lahoz (5),
valenciano.
Tarjetas: Hernán Pérez (m. 13),
Amath (m. 17), Maksimovic (m. 20), Mata (m. 57), David López (m. 76)
Estadio: Coliseum Alfonso Pérez. Espectadores:
9.287
Victoria
del Getafe en casa ante el Español y que le sitúa entre los diez primeros. El delantero, Jaime Mata, jugó de titular, trabajó mucho, se desmarcó, le dio una
gran asistencia a Amath y consiguió el segundo gol de su equipo.