Mata, de bajarse el pantalón por las deudas a internacional
El delantero del Getafe, un luchador,
protestó en calzoncillos hace diez años en la Ciudad Deportiva del Madrid tras
estar cuatro meses sin cobrar en el Pegaso.
La trayectoria de Jaime Mata, flamante nuevo
internacional con Luis Enrique, no ha sido un camino de rosas. Como hace sólo una
semana recordaba la periodista de As, María Jesús Luengo, en su contra semanal, el delantero del
Getafe (Madrid, 24-10-1988) empezó en el equipo de fútbol-7 de Tres Cantos, el
pueblo donde nació, y ha pasado por todas las categorías nacionales: desde Liga
Autonómica a Primera pasando por Juvenil, Primera Regional, Preferente,
Tercera, Segunda B y Segunda. Ha sido un delantero de
explosión tardía. La campaña pasada hizo 35 tantos con el
Valladolid y en esta ya suma 13 con el Getafe. Con este currículum, normal que
este viernes le hayan llegado felicitaciones desde todos los rincones y desde
varias categorías de España.
Su historia es curiosa. Nunca ha dejado de pelear. Por eso ha pasado a denunciar en calzoncillos los impagos
en su época en el Galáctico Pegaso a ser una estrella.Aquel
curioso capítulo sucedió hace diez años. El ariete, junto al resto de sus
compañeros, aprovechó la visita a la Ciudad Deportiva del Real Madrid para
protestar antes del comienzo del partido correspondiente al Grupo VII de la
Tercera División por los impagos que estaban sufriendo por parte del club. La protesta fue noticia en muchos medios europeos.
Fue una de las numerosas reivindicaciones que hicieron aquella temporada. Otra fue posar semidesnudos dentro del vestuario con un
número de cuenta (ver fotografía), ya que varios
futbolistas tuvieron que dejar sus pisos de alquiler al no tener liquidez y
algún otro tuvo que ponerse a trabajar como albañil para poder pagar la
hipoteca. En otra ocasión los jugadores, que formaban una piña, calentaron con
una camiseta en la que se podía leer “con el culo al aire”.
Aquel equipo lo dirigía Miguel Ángel Galán, actual director
del centro nacional de entrenadores CENAFE, que al año siguiente también se
llevó al nuevo internacional cedido al Socuéllamos (ahora Yugo Socuéllamos),
uno de los históricos equipos de Castilla-La Mancha. En aquel vestuario combativo del Galáctico Pegaso había un
cartel en plena crisis institucional que decía “no hay mal que cien años dure”.
Que se lo digan a Jaime Mata.