At. Madrid 4-3 Getafe
En el minuto 88, en inferioridad numérica, cuando ya había hecho mal todo
lo que se puede hacer mal en un partido, al borde del abismo por el que se
asoma constantemente, después de malgastar un 2-0 a favor en el primer tiempo,
el Atlético de Madrid resurgió
de la nada para ganar al Getafe,
entre la agonía, con un gol de Mario Hermoso que
rescató a un equipo a la deriva y desató la apoteosis del Wanda Metropolitano,
pero no disimula la cantidad de problemas que sufre su conjunto.
En la actual tesitura del Atlético casi
todo resulta incomprensible. Él mismo es su mayor enemigo. Hay
ejemplos durante toda la temporada, pero ninguno tan expresivo como el primer
tiempo de este sábado; un despropósito inclasificable que deja en mal lugar al
conjunto rojiblanco. Más que a su entrenador, Diego Simeone,
siempre en el foco, a sus futbolistas, que dieron una lección de cómo tirar dos
goles a la basura.
En la sensación opresiva con la que
juega el Atlético, hay datos espeluznantes para él, como que haya recibido dos o más goles en nueve de sus últimos
once partidos oficiales. Ni siquiera necesitó el Getafe (solo había logrado un
gol hasta ahora en sus 20 duelos previos con Simeone) el partido entero para
hacerlo. Le bastó con el primer tiempo para batir tres veces a Oblak,
con la incredulidad que supone esa cantidad en un partido que el equipo
rojiblanco ganaba por 2-0 en 26 minutos... y en el que falló un penalti, en el minuto 9, atrapado por David
Soria a Luis Suárez.
Ni eso le sale al Atlético, que un
goleador tan reputado como el '9' uruguayo esté atinado desde los once metros.
Lo adivinó el portero del Getafe, cuya defensa compareció en el partido en
rebajas, con unas facilidades inusuales que promovieron la rápida ventaja
local: en el minuto 18, Correa, el más listo de todos,
irrumpió entre varios rivales para cazar el horroroso despeje de Djene; en el
26, Cunha culminó la mejor jugada en meses de su
equipo, porque Correa le dio todo el sentido en el desmarque de Llorente.
¿Una victoria cómoda? Todo lo contrario.
Porque el Getafe entregado de los primeros minutos se dio cuenta con un poco de
ánimo y algo de presencia en campo contrario que el Atlético es un chollo para cualquiera que se proponga marcarle un
gol. En cuanto escarbó un poco en los repetitivos defectos de su
adversario halló una mina de la que extraer tres goles en tan solo trece
minutos con poco repertorio.
El 2-1, en el minuto 29, surgió de un
remate fallido de Jankto que se transformó en una asistencia Borja Mayoral por la desatención de Reinildo,
debutante como titular este sábado; el 2-2 y el 2-3 de sendas manos, la primera
de Cunha y la segunda de Lemar, que fueron sendos penaltis ejecutados de forma incontestable por Enes Unal, los dos al
mismo sitio, los dos al lado opuesto al que se tiró Jan Oblak.
En el 42, el Atlético caía por 2-3. Lo
nunca visto, con todo lo que ha enseñado este curso el equipo, que menos mal
que tiene a Correa, que representa el único
salvavidas al que agarrarse en la deriva actual del equipo rojiblanco. Fue él
quien aligeró al descanso el tremendo peso que atenaza a su conjunto, con
el 3-3, cuando cazó en el segundo palo un cabezazo que no
acertó a conectar Luis Suárez.
El máximo goleador de este Atlético es
Correa. Ni Luis Suárez ni Joao Félix ni Antoine Griezmann, aún de baja, ni Matheus
Cunha, que aportó un gol también (el citado 2-0), pero sobre todo da otras
muchas cosas al equipo rojiblanco, por su velocidad, por su voluntad, por su fina conducción, por su
verticalidad. En el disparate que es hoy el juego de su conjunto, el atacante
argentino es el único que alimenta la esperanza de la reacción del grupo de
Simeone, que está en una alarma permanente.
Al descanso, empate de errores, igualdad
de goles y un segundo tiempo por disputar y por sufrir, en el caso del
Atlético, que se empeñó en complicarse aún más la supervivencia. Primero
porque Savic no supo ni controlar ni despejar una pelota
que no parecía nada compleja en medio campo, después porque la única forma que
entendió Felipe de competir por el balón dividido fue una
desproporcionada plancha contra Arambarri.
Una expulsión indiscutible,
otro golpe para el equipo local y una invitación para la ambición del Getafe,
que se quedó en poco cuando debió dar el paso delante que requería el duelo.
No lo hizo. Y no sólo perdió la ocasión
de ganar por primera vez al Atlético de Simeone, que
no se parece nada ni a lo que fue toda la década anterior ni a lo que debe ser
para aspirar, al menos, a jugar la temporada que viene la fase de grupos de la
Liga de Campeones. Pero lo dejó vivó. Y eso es una concesión imperdonable en el
Wanda Metropolitano, como comprobó en el minuto 88 cuando Mario Hermoso falló
el primer remate, no el segundo, para vencer a la ruleta rusa.
Ficha técnica:
Atlético de Madrid. 4: Oblak; Llorente,
Savic, Felipe, Reinildo; Correa (Vrsaljko, m. 73), Koke, Kondogbia (De Paul, m.
73), Lemar (Herrera, m. 91+); Cunha (Joao Félix, m. 73) y Luis Suárez.
Getafe. 3: David Soria;
Damián Suárez, Djene, Mitrovic (Mata, m. 75), Cuenca, Jankto (Silva, m. 80);
Óscar (Villar, m. 80), Arambarri, Maksimovic; Borja Mayoral y Enes Unal (Okay
Yokuslu, m. 54).
Goles: 1-0, m. 18: Correa.
2-0, m. 26: Cunha. 2-1, m. 29: Mayoral. 2-2, m. 36: Enes Unal, de penalti. 2-3,
m. 42: Enes Unal, de penalti. 3-3, m. 49+: Correa. 4-3, m. 88: Hermoso.
Árbitro: De Burgos Bengoetxea
(C. Vasco). Expulsó con roja directa a Felipe Monteiro, del Atlético de Madrid,
en el minuto 58 por una entrada sobre Arambarri. Amonestó con tarjeta amarilla
a los locales Savic (m. 3), Lecomte (m. 14), Koke (m. 45) y Suárez (m. 48+) y a
los visitantes Djene (m. 15), Maksimovic (m. 20) y Arambarri (m. 21).
Incidencias: Partido
correspondiente a la vigésimo cuarta jornada de LaLiga Santander, disputado en
el estadio Wanda Metropolitano ante 49.375 espectadores.
Derrota del Getafe en su visita al Wanda
ante el At. De Madrid y donde ha sido la vez que ha tenido más cerca de
terminar con su “bestia maldita” ya que a falta de dos minutos iban empate. El
delantero, Jaime Mata, saltó al terreno de juego a falta de un cuarto de
hora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario